jueves, 31 de agosto de 2017

Gracias infinitas Louis Hay

AMARSE PARA SER AMADO
Si no me Amo, siempre estaré buscando a alguien que me complete, que me haga feliz, que haga realidad mis sueños. Estar "necesitado" es la mejor manera de atraer malas relaciones. Si esperamos que otra persona nos «arregle» la vida, o que sea nuestra "mejor mitad", disponemos las cosas para el fracaso. Es necesario que seamos realmente felices con nosotros mismos antes de iniciar una relación de pareja. Es necesario que seamos lo suficientemente felices para ni siquiera necesitar una relación para ser feliz.
De igual modo, si tenemos una relación con una persona que no se Ama a sí mismo, es imposible que realmente la contentemos.
Nunca vamos a «valer lo suficiente» para una persona insegura, frustrada, celosa, rencorosa o que se odia a sí misma.
Con frecuencia hacemos lo imposible por agradar y ser valorados por parejas que no saben aceptar nuestro Amor, porque estas personas no se Aman a sí mismas.
La vida es un espejo, siempre atraemos a personas que reflejan características nuestras, o las creencias que tenemos respecto a nosotros mismos y a las relaciones. Lo que los demás piensan de nosotros es su propia perspectiva limitada de la vida. Hemos de aprender que la Vida nos Ama incondicionalmente. El trabajo más importante lo hacemos en nosotros mismos. Desear que cambie nuestra pareja es una forma sutil de manipulación, un deseo de tener poder sobre ella o él.
Muchas veces buscamos a otras personas que nos hagan sentir Amados o conectados, cuando lo único que estas personas pueden hacer es reflejar nuestra relación con nosotros mismos.
Louise Hay



viernes, 25 de agosto de 2017

"Mi mensajero más potente, es la experiencia, e incluso ésta la ignoráis, especialmente a ésta la ignoráis.

Vuestro mundo no se hallaría en el estado en que se encuentra si simplemente hubierais escuchado a vuestra experiencia. El resultado de que no escuchéis a vuestra experiencia es que seguís reviviéndola, una y otra vez; puesto que mi propósito no puede verse frustrado, ni mi voluntad ignorada. Tenéis que recibir el mensaje. Antes o después.

Sin embargo, no os forzaré. Nunca os coaccionaré: ya que os he dado el libre albedrío - la facultad de hacer lo que queráis y nunca jamás os lo quitaré.

Así pues, seguiré enviándoos los mismos mensajes una y otra vez, a lo largo de milenios y a cualquier rincón del universo en el que habitéis. Seguiré enviando infinitamente Mis mensajes, hasta que los hayáis recibido y los hayáis escuchado con atención, haciéndolos vuestros.

Mis mensajes pueden venir bajo un centenar de formas, en miles de momentos, durante un millón de años. No podéis pasarlos por alto si realmente escucháis. No podéis ignorarlos una vez los hayáis oído verdaderamente. De este modo, nuestra comunicación empezará en serio, ya que en el pasado únicamente Me habéis hablado, Me habéis rezado, habéis intercedido ante Mi, Me habéis suplicado. Pero Ahora puedo responderos, siquiera sea como lo estoy haciendo en este momento."

("Conversaciones con Dios" - Neal Donald Walsh)