martes, 31 de octubre de 2017

COMO ENCONTRAR A TU COMPAÑERO/A PERFECTO/A

Una guía paso a paso
Existe una dinámica inconsciente de búsqueda en la raíz de todo drama, de todo conflicto, y por lo tanto de soledad en, incluso nuestras más íntimas relaciones…
Habitualmente buscamos a “alguien más” para que nos proporcione ese tipo de amor y apoyo que ese alguien no puede o no podrá dárnoslo ahora mismo.
Y entonces nos desilusionamos, nos sentimos abandonados, inseguros, sin amor y como si no mereciesemos ser amados.
Y luego culpamos a ese “otro” por estos sentimientos aparentemente insoportables que llevamos dentro, en vez de permanecer con la cabeza bien alta en nuestra propia experiencia.
Si eres honesto contigo mismo, verás que en tu sufrimiento lo que estás haciendo realmente es dejar atrás esa preciosa parte de ti que sólo pide un poco de amor.
Un dolor, un miedo, una duda, un enojo ha surgido en ti no para ser “reparado” o “sanado” o “sacado de allí” por otro, sino para ser amado, abrazado, incluído, santificado…¡por ti!
¡Tú eres el elegido!
En otras palabras, estás buscando erróneamente a otra persona para completarte a ti mismo de nuevo.
O quizás te encuentras tratando de cambiar o reparar a otro, enfocandote en sus defectos, sus fallas e imperfecciones, generando resentimiento, esperando que se transforme, para que entonces LUEGO te ame…(¡Buena suerte!).
De una manera u otra, has hecho que tu felicidad dependa de la felicidad de otro y de su ritmo de evolución: un lugar muy poco empoderador para estar,
Lo llamamos “amor”, pero lo que es realmente es pura adicción, Dependencia.
Amigo/a, lo que estás buscando realmente no puede venir de afuera.
Lo que buscas vive dentro tuyo, está allí en tu presencia misma,
En tu voluntad de experimentar por completo lo que experimentas,
Para sostenerte de la manera en que ansías ser sostenido,
Para infundirle a tu dolor un poco de atención con empatía,
Para inundar tu cuerpo de bondad,
Para ser el amor que sabes que mereces.
Cuando rompes con esta adicción a “otros”, y de esta manera, cuidandote a ti mismo, no necesitarás nunca más culpar a otro de no darte amor.
La espina ha sido removida,
La búsqueda, desecha.
Habrán aún sentimientos molestos para sentir, sí, pero no habrá violencia, ya que la violencia existe solamente cuando nos abandonamos a nosotros mismos y tratamos de manipular a los otros en nuestra búsqueda de paz, amor, alegría y bendición.
Vamos a la guerra en la búsqueda de la felicidad.
Matamos por amor.
Asique podemos perdonarnos unos a otros por no ser las personas perfectas que soñamos ser.
Podemos agradecer a nuestros amigos y amantes por no salvarnos,
Por dejarnos sin sanar e inacabados y con mucho por resolver, rotos.
Podemos inclinarnos los unos ante los otros tal como somos,
Honrando nuestros imperfectos intentos de conseguir amor,
Encontrando amor divino e incondicional hacia nuestro amor tan condicional, perfectamente humano.
Y podemos alejarnos si es necesario.
Y cada uno de nosotros puede encontrar al verdadero compañero dentro suyo,
La Presencia incondicional que no puede abandonarnos,
Aún cuando nos sentimos abandonados.
Paso Uno:
No te alejes más de ti mismo.
- Jeff Foster

Diferentes tipos de ira: la adecuada, y la desmesurada (Bert Hellinger)

Diferentes tipos de ira: la adecuada, y la desmesurada
Steven Campbell
1. Alguien me ataca o comete una injusticia conmigo, por lo que reacciono de manera correspondiente: con rabia e ira. Esta ira permite que me defienda o me imponga vigorosamente. Me capacita para actuar, es positiva y me fortalece. Esta ira tiene un motivo concreto, siendo, por tanto, adecuada. Se apacigua en cuanto alcanza su meta.
2. Me enfurezco o enojo porque me doy cuenta de que no he tomado lo que hubiera podido o tenido que tomar, que no he exigido lo que hubiera podido o tenido que exigir, o que no he pedido lo que hubiera podido o tenido que pedir. En vez de imponerme y tomar o conseguir lo que me falta, me enfurezco o enojo con las personas de las que no tomé o exigí o pedí, aunque hubiera podido o tenido que tomar, exigir o pedir. Esta ira sustituye el actuar y aparece como consecuencia de los actos omitidos. Por tanto, paraliza, incapacita, debilita y, frecuentemente, dura mucho tiempo.
La ira como rechazo del amor tiene efectos similares. En vez de expresar mi amor, aún me enfurezco con aquéllos que amo. Esta ira se remonta a la infancia si se desarrolla como consecuencia de un movimiento interrumpido hacia uno de los padres. Posteriormente, al darse situaciones similares, la ira repite la vivencia temprana, sacando de ella su fuerza.
3. Estoy enojado con una persona porque he cometido una injusticia con ella sin querer admitirlo. Con esta ira me resisto a asumir las consecuencias de una culpa, pasándosela al otro. También esta ira sustituye mi propio actuar, permitiéndome permanecer pasivo, paralizando y debilitándome.
4. Alguien me da tanto de bueno y grande que me resulta imposible devolvérselo. Eso es difícil de soportar. En consecuencia, me resisto al dador y a sus dones enojándome con él. Esta ira se expresa en forma de reproche, por ejemplo de los hijos contra los padres. Así, sustituye el tomar, el dar las gracias y el actuar, dejando a la persona paralizada y vacía. También es posible que se exprese como depresión, que sería la otra cara del reproche. También ella sirve para sustituir el tomar y el dar las gracias y el dar, dejando a la persona paralizada y vacía. Asimismo, esta ira puede expresarse como dolor interminable después de una separación, cuando aún les debo a los muertos o separados el tomar y el dar las gracias o, como sería el caso en la tercera forma de la ira, el asumir mi propia culpa y sus consecuencias.
5. Algunos sienten una rabia que adoptan de otros y en lugar de éstos. Así, por ejemplo, cuando en un grupo un participante reprime su propia rabia, al cabo de un tiempo, otro miembro del grupo se enfurece, en la mayoría de los casos el más débil, que no tenía ningún motivo para hacerlo. En una familia, este miembro más débil sería un niño. Cuando, por ejemplo, la madre está resentida con el padre, reprimiendo, sin embargo, su rabia, uno de los hijos se enfadará con él.
Frecuentemente, el más débil no sólo se convierte en portador de la ira, sino también en su blanco. Cuando, por ejemplo, un empleado se enfurece con su jefe, reteniendo, sin embargo, su ira, frecuentemente la dirigirá contra una persona más débil; o cuando un hombre se enfurece con su mujer, reteniendo, sin embargo, su rabia, en su lugar lo pagará un hijo.
Muchas veces, la ira no sólo es transferida de un portador a otro, por ejemplo, de la madre al hijo, sino también se transfiere en su orientación, de una persona fuerte a otra, débil. En un caso así, una hija no dirige contra el padre la ira adoptada de su madre, sino contra alguien con el que se siente capaz de enfrentarse, por ejemplo, su propio marido. Asimismo, en un grupo, la ira adoptada no se dirige contra la persona fuerte a la que apuntaba en un principio, por ejemplo el coordinador del grupo, sino contra un miembro débil, que se convierte en chivo expiatorio en lugar de la persona fuerte.
En la ira adoptada, los perpetradores están fuera de sí, sintiéndose fuertes y justificados; en realidad, sin embargo, actúan con fuerzas ajenas defendiendo derechos ajenos, por lo que permanecen ineficaces y débiles. También las víctimas de la ira transferida se sienten fuertes y justificados al saber que sufren injustamente. Pero también ellos permanecen débiles, y su sufrir, inútil.
6. Existe una ira que es virtud y valentía: fuerza concentrada y eficacia alerta, dirigida a lo necesario, que, con audacia y conocimiento, encara también lo duro y lo poderoso. Sin embargo, está libre de emoción. Si fuera necesario, también es capaz de hacerle daño al otro, sin miedo y sin estar enojado con él: agresión como energía pura. Esta ira es el fruto de una disciplina y un ejercicio de mucho tiempo; quien la tiene, sin embargo, la tiene sin esfuerzo. Su expresión es el actuar estratégico.
Fuente: Bert Hellinger en “Del Orden Nace La Plenitud”

lunes, 30 de octubre de 2017

Inteligencias Múltiples

Hay personas a quienes actividades que para nosotros son complicadas, ellos las ejecutan con una facilidad extraordinaria. Todos tenemos talentos y habilidades especiales para conocer y modificar nuestro entorno y corresponden a distintas inteligencias que tenemos más desarrolladas que otras. Existen nueve tipos de inteligencias conocidas: Lógica, Verbal-lingüística, Musical, Naturalista, Interpersonal, Intrapersonal, Visual-espacial, Kinestésica y Emocional.

domingo, 29 de octubre de 2017

La Alta Sensibilidad es un rasgo

Ser Persona con Alta Sensibilidad no es algo que tienes, es algo que eres.
Hablamos de Alta Sensibilidad cuando una persona posee un sistema neuro-sensorial más fino, más desarrollado que la mayoría de la gente. Como consecuencia de ello, la persona con alta sensibilidad (PAS) recibe en proporción mucha más información sensorial simultánea que alguien con una sensibilidad media.
Esto, en muchos casos, puede derivar en una saturación sensorial, un bloqueo, estrés y, en último término, dar lugar a una enfermedad.
La Alta Sensibilidad es un rasgo hereditario que afecta a dos de cada diez personas, hombres y mujeres por igual. Ser Persona con Alta Sensibilidad no es algo que tienes, es algo que eres.

La Asociación de Personas con Alta Sensibilidad de España (APASE) basa sus directrices en las investigaciones de la Psicóloga Norteamericana Dra. Elaine Aron, quien ha llegado a la conclusión de que para calificar a alguien cómo persona con alta sensibilidad debe reunir cuatro pilares base, conocidas como “D.O.E.S”, siglas que representan: Deep processing, Overstimulation, strong Emotions y Sensitive to subtleties.

Las 4 características básicas 

1. La persona con alta sensibilidad difícilmente puede remediar su tendencia a procesar toda la información recibida de una manera intensa y profunda, por lo que suele reflexionar mucho sobre los temas en general y dar muchas vueltas para una mayor comprensión.

2. La persona con alta sensibilidad puede llegar a saturarse y sentirse sobreestimulada cuando tiene que procesar a la vez mucha información (sensorial y emocional). Ésta característica es comprensible debido a que la persona PAS posee un sistema neuro-sensorial más fino de lo normal, por lo que la cantidad de información que recibe es mucho mayor que la de una persona que no es PAS.

3. La persona con alta sensibilidad vive la vida con mucha emocionalidad, se emociona con facilidad ante situaciones y sensaciones. Su manera de experimentar la felicidad, tristeza, alegría, injusticia, etc. es muy intensa y va ligada a una fuerte empatía, una característica que también forma parte del rasgo de la alta sensibilidad.

4. La persona con alta sensibilidad tiene una elevada sensibilidad, no solamente en cuanto a los cinco sentidos (vista, tacto, oído, gusto, olfato), sino también de cara a sutilezas como pequeños cambios en el entorno o en el estado emocional de las personas que tiene a su alrededor.

Estos son los cuatro pilares del rasgo de la alta sensibilidad. Para que una persona se califique como PAS tiene que verse reflejada en el conjunto de estos 4 puntos.


Más características del rasgo 

Se puede hacer mucho para encauzar la alta sensibilidad de tal manera que la persona llegue a disfrutar de ella; la alta sensibilidad es algo que puede enriquecer la vida de muchas maneras. Una persona con alta sensibilidad suele tener… 

  • Capacidad para detectar detalles en su entorno que pasan desapercibidos para otras personas y esto le permite experimentar la vida con todas sus luces y sus sombras. 
  • Empatía con el sufrimiento ajeno por lo que tiene una gran capacidad de escucha y una gran disposición a ayudar a los demás para contribuir a crear un mundo mejor 
  • Dificultad para mantener los límites personales y para decir “no” pero si aprende a cuidarse de la manera adecuada suele establecer conexiones humanas enormemente profundas y enriquecedoras. 
  • Un umbral del dolor bastante bajo pero esa gran sensibilidad física le permite al mismo tiempo tener sensaciones placenteras muy intensas. 
  • Facilidad para enamorarse por lo que suele implicarse mucho en sus relaciones, a veces olvidándose de sí misma/o pero si aprende a respetarse y quererse disfrutará de relaciones increíbles basadas en el amor real y el crecimiento mutuo. 
  • Tendencia a ser muy perfeccionista pero gracias a ello suele mostrar amor por el trabajo bien hecho. 
  • Una persona con alta sensibilidad puede ser introvertida como extrovertida 

Una persona con alta sensibilidad suele ser, sentir… 

  • Gran habilidad para concentrarse profundamente 
  • Amor por la soledad y la introspección 
  • Capacidad empática muy desarrollada 
  • Siempre dispuestos a ayudar 
  • Muy sensibles a las críticas 
  • Se muestran preocupados por la justicia, animales y el medio ambiente 
  • Molestia con las luces intensas, los olores fuertes y el ruido fuerte 
  • Saben disfrutar de las pequeñas cosas 
  • Los cambios grandes y/o repentinos no les gustan 
No siempre, pero muchas veces la persona sufre por ser tan sensible y muchas veces se siente rara y no comprendida. El rasgo de la alta sensibilidad, a pesar de ser descubierto en 1995 por Elaine Aron, todavía es poco conocido. Nosotros, desde la APASE, queremos hacer todo lo posible para informar sobre las características del rasgo, entre otras cosas, para que haya mayor comprensión y reconocimiento.

Fuente: www.asociacionpas.org