martes, 13 de febrero de 2018

Porque todo lo bueno y lo bello está ya en ti

Cuando me ignoran, crezco. Y crezco también cuando me miran mal.  Cuando me lo ponen difícil, sea por amor o por desidia, doy un salto enorme y me convierto en gigante. Cuando me equivoco, salto al abismo y caigo de pie. No es que crezca, es que incluso me desplazo y subo un peldaño más en mi escalera particular hasta la luna.

Cuando me ponen una barrera, me obligan a saltar. Cuando me apremian, corro. Me convierto en pájaro y vuelo. Y cuando me atan, me convierto en camaleón a la espera que no me vean y suelto los nudos que me mantienen inmóvil. Sólo tengo que imaginar que sé cómo, que puedo. Sólo tengo que verme saltando el muro, surcando el cielo y burlando el fiero control de unos ojos resentidos y cargados de ira. Sólo tengo que creer que es una prueba, un reto, un paso más hacia el final de una etapa que abre otra puerta. Que hay puertas más complicadas de abrir que otras. Que cada vez soy más experta en cerraduras.

Cuando me agitan, me expando. Cuando me golpean, a veces, lo admito, devuelvo golpe torpemente y otras veces reboto en una pared imaginaria… Cuando me lanzan al vacío, en osiones me resisto, me agarro a lo que pillo para no caer. Me desespero… Otras, me suelto, me dejo caer como una lágrima, como una gota de lluvia, en una especie de ritual necesario para aprender a romperme y pegarme, para encontrar el pegamento que me permitirá seguir cien años más plantando cara. Para encontrar la manera de resistir.

A veces callo, a veces lo digo todo. Lo importante es saber cuando callar y cuando hablar. No tragarse nada que duela. No fingir que no escuece, que no rompe, que no atormenta. No dejar de ser uno mismo por más que esconderse sea más fácil y las críticas te pillen cuando aún no sabes cómo reaccionar… Cuando ya has dejado de ser el cobarde que se oculta pero aún no eres el valiente que muestra la yugular ante sus oponentes. No hay nada que les de más miedo a tus adversarios que la ausencia de miedo en tus ojos… Mejor mirar de frente y encauzar su mirada hasta que lean en ti que estás de vuelta y sus arañazos no te molestan, que vienes a por más.  

Cuando me arañan, sueño. Y sueño más… Demasiado, tal vez. Es mi vicio más sagrado y delicioso. Imagino que mis sueños sellan mis heridas y mi piel es más elástica. Que ocupo el espacio y adopto cualquier forma que me proponga. Imagino que he aprendido a esquivar pupilas inquietas con ganas de herir. Imagino que su ira no me encuentra y desiste. Imagino que puedo decirles una palabra que les cambia la vida y les hace sonreír.

Cuando me critican, maduro. Duele, duele mucho pero se aprende a pasar. No voy yo a cambiar de forma de vida por lo que dicten otros que no habitan mi cuerpo ni sienten mis penas. Es un proceso largo, a veces inquietante. Me hago más rotunda, más esponjosa. Peso menos, pero cundo más. Mi yo se concentra, mi esencia se acentúa. Con poco, llego más lejos. Con la intención, me sobra. Con las ganas, me basta. Aunque necesito también caricias, palabras dulces y miradas sin hiel. También se crece a base de mimo y abrazo, a base de estímulo y serenidad.También se crece a golpe de beso y mano tendida, cayendo de vez en cuando en mullido y salpicándose de cariño y risa fácil.

Cuando me quieren, crujo y me oxigeno. Me elevo, me transformo y soy capaz de abrir diez puertas sin pestañear. Cuando amo, vivo. Me encuentro el sentido, me parcelo en mil pedazos y abarco el mundo sin moverme del metro cuadrado que circunda mis días. Todos necesitamos nuestra porción de alegrías, nuestro momento de gloria, nuestro pedazo de amor incondicional.

No sólo se crece a golpes y fracasos. No sólo se vive de risas. No sólo se aumenta de tamaño cuando te inflaman y pisan. Se crece amando y también se crece echando de menos. No sólo se aprende del dolor…

No sólo se vive de sueños, hay que tocar realidades, entrar en ellas. No sólo se pierde, también se busca. No sólo se anhela y desea, también a ratos se posee, aunque sea a medias.

No todo lo bueno se toca. No todo lo que no se toca es bueno. Mejor mil besos que mil heridas, aunque mejor una herida auténtica que mil besos falsos… Mejor una verdad cruda que cien mentiras piadosas. Mejor un invierno frío que una primavera fingida. Lo que duele no siempre es malo, al final. Lo que parece ser bueno, no siempre te conduce a donde quieres llegar. Lo hermoso no siempre está hueco. Lo vacío y sin fondo no siempre es precioso por fuera. Porque no hay belleza si no hay fondo. Porque el fondo si es bueno también es bello.

No se puede vivir de pan sin ilusión y tampoco se puede vivir de ilusión sin pan…. No se puede ganar sin fracasar. No se puede decir no, sin a veces decir sí. No se existe si un día no se muere. Y si no se vive, no se puede morir. A veces siempre es nunca y nunca es quizás. Todo es un juego constante, una carrera desesperada buscando términos medios y manteniendo un equilibrio imposible.

Cuando lloro, crezco. Cuando río, crezco, a veces incluso más. Al final, tengo que aprender a crecer sin más. Sin que importe lo que me rodea y acecha porque sólo tengo esta oportunidad. Porque puedo escoger como lo vivo, lo siento, lo recuerdo, lo asimilo.

La belleza y la bondad de todo lo que te rodea están en ti… Han estado en ti siempre.



Fuente: https://mercerou.wordpress.com/2014/04/11/porque-todo-lo-bueno-y-lo-bello-esta-ya-en-ti/

La melodía de la abundancia - Saúl Pérez

domingo, 11 de febrero de 2018

Para reflexionar...

¿Qué sucede cuando, solo por un momento, 
nos quedamos con nuestro dolor, nuestro miedo
nuestra duda, nuestra incomodidad, nuestra pena, 
nuestro corazón roto, incluso nuestra insensibilidad, 
sin tratar de cambiar nada, ni arreglarlo, o dejar de sentir,
o tratar de liberarnos de eso de algún modo?

¿Qué sucede cuando, aún cuando sentimos que 
estamos dejando, abandonando el momento
tras la promesa de una futura salvación, nos quedamos, 
sentados con la energía de vida, cruda, sin filtros, 
infinitamente viva, que simplemente está 
tratando de expresarse ahora mismo?

¿Qué sucede cuando, solo por un momento, 
a pesar de toda la urgencia por hacer lo contrario, 
no “hacemos” nada en relación 
con nuestra incomodidad o pena,
dejamos caer todo tipo de trucos y tácticas 
inteligentes manipulaciones, 
y en cambio, comenzamos a reconocer profundamente
 lo que está aquí, lo honramos, escuchamos 
su llamado más profundo, hundiéndonos en su misterio?

¿Qué sucede cuando tomamos el compromiso radical 
de nunca más huir de este momento, mientras éste danza en el vacío?
- Jeff Foster

sábado, 10 de febrero de 2018

Taller La Triada Sagrada

Llegó el momento de reunirnos para manifestar nuestra Divinidad
En este evento hablaremos de las características y particularidades de la energía Femenina y Masculina, y como se combinan funcionalmente en nuestra vida, tanto en nosotros mismos como con los demás.
Veremos en detalle los estamentos para lograr comulgar con nuestra Divinidad, como así también herramientas efectivas para reconocer las interferencias que se presentan y resolverlas, con el fin de despejar el camino a la re-unión de nuestros complementos Divinos
Gracias y Bienvenid@s
Amir

viernes, 2 de febrero de 2018

TÉCNICAS PARA SUPERAR LAS OFENSAS

Las personas se la pasan la mayor parte de su vida sintiéndose ofendidas por lo que alguien les hizo. La sorprendente revelación que te voy a hacer, va a cambiar tu vida… ¡Nadie te ha ofendido! Son tus expectativas de lo que esperabas de esas personas, las que te hieren. Y las expectativas las creas tú con tus pensamientos. No son reales. Son imaginarias. Si tu esperabas que tus padres te dieran más amor y no te lo dieron, no tienes por qué sentirte ofendido. Son tus expectativas de lo que un padre ideal debió hacer contigo, las que fueron contrariadas. Y tus ideas son las que te lastiman.
Las personas son un río caudaloso. Cualquier intento de atraparlas te va a lastimar. Ámalas, disfrútalas y déjalas ir. Entonces ¿CÓMO PUEDO PERDONAR?
1) Entiende que nadie te ha ofendido. Son tus ideas acerca de cómo deberían actuar las personas, las que te hieren. Estas ideas son producto de una máscara social, que has aprendido desde tu infancia de forma inconsciente. Reconoce que la mayoría de las personas NUNCA va a cuadrar con esas ideas que tienes. Porque ellos tienen las suyas.
2) Deja a las personas ser. Deja que guíen su vida como mejor les plazca. Es su responsabilidad. Dales consejos si te los piden, pero permite que tomen sus decisiones. Es su derecho divino por nacimiento: el libre albedrío y la libertad.
3) Nadie te pertenece. Ni tus padres, ni amigos ni parejas. Todos formamos parte del engranaje de la naturaleza. Deja fluir las cosas sin resistirte a ellas. Vive y deja vivir.
4) Deja de pensar demasiado. Ábrete a la posibilidad de nuevas experiencias. No utilices tu inventario. Abre los ojos y observa el fluir de la vida como es. Cuando limpias tu visión de lentes obscuros y te los quitas, el resultado es la limpieza de visión.
5) Intoxícate con la vida. La vida real es más hermosa y excitante que cualquier idea que tienes del mundo. Me complacerá decírtelo por experiencia.
6) Imagina a esa persona que te ofendió en el pasado. Imagínate que ambos están cómodamente sentados. Dile por qué te ofendió. Escucha su explicación amorosa de por qué lo hizo. Y perdónala. Si un ser querido ya no está en este mundo, utiliza esta dinámica para decirle lo que quieres. Escucha su respuesta. Y dile adiós. Te dará una enorme paz.
7) A la luz del corto período de vida que tenemos, solo tenemos tiempo para vivir, disfrutar y ser felices. Nuestra compañera la muerte en cualquier momento, de forma imprevista, nos puede tomar entre sus brazos. Es superfluo e inútil gastar el tiempo en pensar en las ofensas de otros. No puedes darte ese lujo.
8.) Es natural pasar por un periodo de duelo al perdonar, deja que tu herida sane. Descárgate (no confundir con desquítate) con alguien para dejar fluir el dolor.

Vuelve a leer este artículo las veces necesarias y deja que los conceptos empiecen a sembrar semillas de conciencia en tu interior. Aprende con honestidad los errores que cometiste, prométete que no lo volverás a hacer y regresa a vivir la vida.

Marco Engelke (Fragmento)
Publicado por evolución en Conciencia, Inteligencia Emocional